Hablar de la historia de Pokémon es, inevitablemente, hablar de Ken Sugimori.
Nacido en 1966 en Japón, Sugimori es uno de los miembros fundadores de Game Freak y uno de los principales responsables de la identidad visual de la primera generación de criaturas que hoy conocemos como Pokémon. Su nombre no siempre ocupa el centro de la conversación cuando se analiza el fenómeno global, pero su influencia atraviesa toda la franquicia: videojuegos, películas, ilustraciones promocionales y, por supuesto, el Pokémon Trading Card Game.
Antes de convertirse en estudio desarrollador, Game Freak comenzó como una revista independiente sobre videojuegos fundada por Satoshi Tajiri a comienzos de los años 80. Entre 1981 y 1986, Sugimori ilustró ese fanzine, etapa que daría origen al estudio y, eventualmente, a Pokémon.
Su trabajo no solo ayudó a lanzar una saga. También estableció cómo debía lucir su universo.

© Pokémon / The Pokémon Company.
Cuando Pokémon Rojo y Verde se lanzó en Japón en 1996, los sprites estaban limitados por la tecnología de Game Boy. El desarrollo involucró a diseñadores como Atsuko Nishida, Motofumi Fujiwara y Shigeki Morimoto, pero fue Sugimori quien consolidó la identidad visual final al reinterpretar las criaturas en acuarela para material promocional oficial.
Ese paso fue decisivo.

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Al redibujar los 151 Pokémon originales, no solo estilizó las criaturas: ajustó proporciones, definió expresiones y les dio una coherencia estética que trascendía las limitaciones del hardware. Pikachu, Dragonite, Mewtwo o Vaporeon no solo se volvieron más reconocibles; adquirieron carácter.

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Su estilo era limpio y directo: líneas firmes, color plano y composiciones claras que permitían entender cada criatura de inmediato.
El Pokémon Trading Card Game nació el 20 de octubre de 1996, desarrollado por Creatures Inc. Desde el inicio necesitaba coherencia visual con los videojuegos.
Desde las primeras expansiones, el arte de Sugimori estuvo presente en cartas oficiales, ya fuera como ilustración original o mediante reutilización de arte promocional. Esa continuidad ayudó a establecer un estándar visual claro en un juego que recién comenzaba a construir su identidad.

© Pokémon / The Pokémon Company.
En una época sin rarezas secretas ni texturas especiales, la claridad del personaje era prioritaria.

Con el tiempo, Sugimori sería acreditado en cientos de cartas del Pokémon TCG (una cifra que se acerca al millar si se consideran reutilizaciones oficiales) además de arte para productos especiales y material conmemorativo.
Su influencia ayudó a consolidar la base estética sobre la cual el juego evolucionaría durante décadas.
Con el paso de las generaciones, su estilo evolucionó.
Las primeras ilustraciones estaban realizadas principalmente en acuarela, con una estética vinculada al manga y al anime de finales de los años 80 y principios de los 90. Con la llegada de nuevas tecnologías, comenzó a incorporar herramientas digitales sin abandonar la claridad que caracterizaba su trabajo.

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Las figuras ganaron volumen, las sombras se hicieron más marcadas y las poses más naturales. Sin embargo, algo se mantuvo constante: la intención de que cada criatura fuera inmediatamente reconocible.
Incluso en su versión más moderna, el llamado “estilo Sugimori” evita el exceso. No depende del dramatismo ni del recargo visual. Prioriza que el personaje sea el centro absoluto de la escena.
En un registro audiovisual puede verse a Sugimori ilustrando a Pikachu a mano, mostrando el proceso creativo detrás de su estilo.
Además de videojuegos y TCG, Sugimori desarrolló arte conceptual para películas animadas y material conmemorativo.
En generaciones posteriores, como Pokémon Black & White, dirigió equipos de diseño encargados de nuevos personajes y criaturas.
Durante años ejerció como director de arte en Game Freak, asegurando coherencia estética en distintas etapas.
Hoy el Pokémon TCG cuenta con cientos de ilustradores que exploran estilos muy distintos: escenas narrativas complejas, fondos detallados, texturas experimentales y composiciones casi cinematográficas.
Sin embargo, la base estética del juego aún remite a ese enfoque inicial: identidad clara del personaje, lectura inmediata y coherencia con el universo original. Para muchos coleccionistas, las cartas ilustradas por Ken Sugimori representan un vínculo directo con los inicios del juego. No necesariamente son las más raras ni las más espectaculares, pero están conectadas con el origen.
Y para quienes crecimos abriendo sobres a fines de los años 90 o en los 2000, esa conexión no es menor: forma parte de nuestra memoria como jugadores. En una era dominada por full arts, ilustraciones especiales y efectos cada vez más elaborados, el arte clásico de Sugimori funciona como punto de referencia histórico.

Ken Sugimori ayudó a que el Pokémon TCG construyera una identidad visual sólida desde sus primeras cartas y estableció un estándar que aún influye en la franquicia.
Antes de las cartas full art y los efectos modernos, estuvo ese trazo inicial que definió el universo Pokémon.
Las cartas y marcas mencionadas son propiedad de sus respectivos titulares. Imágenes utilizadas con fines informativos y culturales.